Un juez declaró culpables por tortura agravada a cinco escoltas que prestaban servicios de seguridad a la familia de Greeicy Rendón, por retener y agredir a empleados de la artista por el presunto hurto de una millonaria cifra de dinero de la finca de Rionegro, en el Oriente de Antioquia.
La lectura de la sentencia fue fijada para el 12 de febrero, cuando se definirá el monto de la pena que deberán cumplir los escoltas, conocidos como los “Hombres de Negro”.
De acuerdo con la investigación judicial, los hechos ocurrieron cuando las víctimas fueron retenidas y sometidas a agresiones físicas y psicológicas, en un intento por forzarlas a aceptar su participación en el hurto. Las pruebas recopiladas por la Fiscalía evidenciaron que los acusados actuaron de manera premeditada, vulnerando gravemente los derechos fundamentales de los trabajadores.
Durante el proceso, el ente acusador presentó testimonios, informes periciales y otros elementos materiales probatorios que permitieron establecer la responsabilidad de los procesados en los hechos. El juzgado concluyó que las acciones ejercidas contra las víctimas constituyeron tortura, al demostrarse el uso de violencia con el propósito de obtener una confesión.
Las víctimas recibieron atención médica y acompañamiento psicológico, mientras que el caso avanzó por las instancias judiciales correspondientes hasta llegar al fallo condenatorio. La sentencia resalta que ningún ciudadano puede ser sometido a tratos crueles o degradantes, independientemente de las sospechas que existan en su contra.
Finalmente, el juzgado reiteró que este tipo de conductas son sancionadas de manera severa por la ley colombiana y recordó que la investigación y sanción de los delitos es competencia exclusiva de las autoridades judiciales, dentro del marco del debido proceso.

