Se cumplieron tres meses del frustrado atentado del ELN contra el Batallón Bolívar de Tunja, un hecho que sembró pánico en el sector oriental de la ciudad y que hoy sigue teniendo consecuencias en la prestación de los servicios de salud para miembros del Ejército y sus familias.
Según explicó, Iván Amarillo, veedor de salud del Ejército Nacional actualmente no se han adecuado instalaciones externas al batallón para restablecer la atención en niveles básicos 1 y 2.

