La Contraloría General de la República, desmintió a la Cancillería sobre el caso de los pasaportes y aseguró que sí hay retrasos, costos irregulares y riesgos fiscales en el nuevo modelo de expedición del documento.
También advirtió posibles sobrecostos, impacto al Presupuesto Nacional y riesgos para la continuidad del servicio.
El contralor delegado Luis Enrique Abadía advirtió que, a pesar de que se espera que la implementación del nuevo modelo de expedición de pasaportes ocurra el 1 de abril, existen dudas en cuanto al cumplimiento de este plazo.
Abadía reveló que hasta el 16 de enero no se tenía información de que se hubiese contratado el operador y el importador para esta actividad. Por eso, insistió en que el hecho de que haya retrasos en el cronograma inicialmente contemplado les genera preocupación.

