El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, condenó este martes las declaraciones del presidente nicaragüense Daniel Ortega, quien descartó cualquier posibilidad de elecciones en su país que permitan a la oposición en el exilio llegar al gobierno.
Ortega gobernó en la década de 1980 y volvió a la presidencia en 2007. Desde entones ejerce el poder con medidas que anularon a sus rivales.
“La declaración de Daniel Ortega de que bajo su dictadura familiar Nicaragua no volverá a celebrar elecciones muestra su verdadera naturaleza autoritaria”, declaró Rubio en un comunicado en el cual pidió a la comunidad internacional “unir fuerzas” para demostrarle a la “dictadura que no puede seguir haciendo como si nada pasara”.
“El pueblo nicaragüense tiene derecho a elegir a sus propios líderes mediante elecciones democráticas”, añadió Rubio.
Más tarde, el funcionario de Trump emitió un mensaje en su cuenta de X.
“La Administración Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo-Ortega profundiza la represión en el país y fabrica inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de EE. UU.”, dij

