El vuelo que terminó en tragedia no era un viaje cualquiera para Mehmet Cankaya. El piloto de la Cessna T206 de matrícula HK-4985 regresaba desde Condoto hacia Bogotá tras apoyar una brigada médica que llevó atención a comunidades afectadas por la emergencia en Chocó.
Cankaya falleció junto a Perla Constanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo, las cuatro profesionales que viajaban de regreso tras finalizar la jornada de salud. Sin embargo, detrás de su participación en aquella misión aparece una historia menos conocida: para su familia, la aviación y el voluntariado se habían convertido en parte de la vida cotidiana.
La avioneta también era parte de su vida familiar La Cessna T206 que pilotaba Cankaya no era únicamente una aeronave utilizada para desplazamientos de misiones humanitarias.
Adriana Revelo, su esposa, contó a Caracol Radio durante las labores de búsqueda que la familia había adquirido el avión hace aproximadamente tres años y que solían viajar en él junto a sus tres hijas.
Revelo conocía de cerca ese entorno. Además de ejercitarse como odontóloga, había participado activamente en la Patrulla Aérea Civil Colombiana, la misma organización con la que Cankaya vinculó su afición por volar con jornadas de atención médica en territorios de difícil acceso.
¿Qué hacía Mehmet Cankaya en Condoto?
La Patrulla Aérea Civil programó entre el 11 y el 13 de septiembre una brigada médica en Condoto para atender la emergencia provocada por el sismo que afectó la zona.
La convocatoria oficial de la organización identificó la jornada precisamente como una brigada médica para la atención de la emergencia por el terremoto en ese municipio chocoano.
Durante la misión fueron atendidas cerca de 600 personas, según información de las entidades vinculadas a la jornada divulgada por Noticias Caracol.
Cankaya cumplía una labor clave en la logística: transportar profesionales hacia zonas donde movilizar equipos y especialistas por vía terrestre resulta complejo.
Una de sus socias explicó a Caracol Radio que el empresario había desarrollado una fuerte pasión por la aviación y decidió ponerla al servicio de comunidades apartadas mediante el traslado de médicos y especialistas.
Su esposa contó un detalle sobre cómo volaba En medio de la incertidumbre que siguió a la desaparición de la aeronave, Revelo se refirió públicamente a las precauciones que adoptaba su esposo antes de despegar.
La mujer afirmó que Cankaya era riguroso con la revisión del avión, el mantenimiento y la evaluación de las condiciones meteorológicas. Esta declaración corresponde a su testimonio personal y no constituye una conclusión técnica sobre las causas del siniestro. Hasta el momento no se ha emitido un informe oficial que determine qué provocó el accidente.

