En medio de una compleja situación marcada por la violencia, el confinamiento de comunidades y profundos problemas sociales, Buenaventura recibió la visita del nuncio apostólico en Colombia, Monseñor Paolo Rudelli, representante directo del Papa en el país, en un hecho histórico para la ciudad portuaria.
Por primera vez, un enviado del Vaticano, permanecerá varios días en el territorio, acompañando de cerca a las comunidades más vulnerables, afectadas por el conflicto armado.
El obispo de Buenaventura, Monseñor Rubén Darío Jaramillo, detalló que la agenda del representante del Papa inició con encuentros en colegios y reuniones con autoridades civiles, militares y de policía, además de un diálogo con líderes religiosos y comunitarios.
El día 23 va a visitar algunas otras comunidades aquí de Buenaventura y partirá a las horas de la tarde a Bogotá, detalló Monseñor Jaramillo.


