El gobierno del presidente Abelardo De La Espriella declarará la emergencia económica y social para acelerar la atención de los damnificados y comenzar a movilizar los recursos que demandará la reconstrucción de las zonas golpeadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes al país y dejó afectaciones en 593 municipios. Al cierre de esta edición, el decreto con la medida aún no se había expedido.
La decisión, confirmada ayer por Miguel Gómez, ministro de Hacienda, le permitirá al Ejecutivo expedir decretos con fuerza de ley y adoptar medidas extraordinarias para enfrentar una tragedia cuya verdadera dimensión económica apenas comienza a establecerse. El Gobierno anticipó, sin embargo, que no contempla por ahora crear nuevos impuestos y que buscará inicialmente los recursos mediante créditos, reasignaciones y recortes dentro del Presupuesto de 2026.
La primera fuente adicional de financiación será un crédito contingente de hasta 450 millones de dólares con el Banco Mundial, que, según Gómez, podría estar disponible antes de terminar la semana una vez promulgada la emergencia económica.


