La Unión Europea calificó los aranceles del gobierno de Donald Trump como “injustificados” y que fue un “paso en la mala dirección”.
La Unión Europea (UE) afirmó este viernes, 14 de febrero, que reaccionará “firme e inmediatamente” contra los “aranceles recíprocos” anunciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump , a los países que gravan productos estadounidenses, al considerarlos “injustificados” y “un paso en la mala dirección”.
“La UE reaccionará con firmeza e inmediatamente contra las barreras injustificadas al comercio libre y justo, incluso cuando los aranceles se utilizan para desafiar políticas legales y no discriminatorias”, anunció en un comunicado la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE.
El Ejecutivo comunitario subrayó que considera que la política comercial “recíproca” propuesta por Trump es “un paso en la dirección equivocada”, y aseguró que la UE sigue comprometida con un sistema comercial mundial abierto y previsible que beneficie a todos los socios.
Trump firmó el jueves un memorando para imponer “aranceles recíprocos” a los países que gravan productos estadounidenses, con el objetivo de
igualar las tarifas que esas naciones aplican a las exportaciones de EE. UU., y con la Unión Europea entre los principales damnificados.
Los nuevos aranceles no entrarán en vigor de inmediato, sino en un plazo de “semanas” o “meses”, y los primeros en ser castigados serán aquellos con los que EE. UU. tiene un mayor déficit comercial, según explicó un alto funcionario estadounidense antes de la firma del memorando.
Al imponer aranceles, EE. UU. grava a sus propios ciudadanos
La Comisión recordó por su parte que la UE mantiene “algunos de los aranceles más bajos del mundo” y enfatizó que “no ve ninguna justificación para aumentar los aranceles estadounidenses sobre sus exportaciones”.
“Los aranceles son impuestos. Al imponer aranceles, EE. UU. grava a sus propios ciudadanos, aumenta los costes para las empresas, ahoga el crecimiento y alimenta la inflación”, señaló, y agregó que los aranceles “aumentan la incertidumbre económica y perturban la eficiencia y la integración de los mercados mundiales”.
En su opinión, el comercio mundial ha prosperado con normas previsibles y transparentes y aranceles bajos.
Apuntó que, durante décadas, la UE ha trabajado con socios comerciales como EE. UU. para reducir los aranceles y otras barreras comerciales en todo el mundo, reforzando esta apertura mediante compromisos vinculantes en el sistema comercial basado en normas, “compromisos que EE. UU. está socavando ahora”, consideró.